Salvia Greggii; cuidados y reproducción

La Salvia Greggii o Salvia del Otoño es una planta de hojas perennes con flores de colores rojo, blanco, fucsia, e inclusive matizados (blanco y rojo). Crecen de manera rápida y sin mayores cuidados alcanzando alturas de 60 cm a 80 cm. Florecen gran parte del año y se reproducen muy fácilmente por las semillas que se forman en el capullo de su flor. Aquí veremos cómo obtener y germinar sus semillas, el desarrollo de la planta y los requisitos de tierra, sol y agua para que se desarrollen de manera saludable.

Salvia Greggii roja

Cómo obtener las semillas

La manera de obtener las semillas es la misma para todas las Salvias del Tipo Greggii sin importar su color. A continuación muestro tres tipos diferentes de colores de flores. Estas flores se forman en una vara con varios capullos que pueden abrir con algunos días de diferencia.

Salvia Greggii matizada blanco y rojo
Cuidados y reproducción de la Salvia Greggii
Salvia Greggii blanca
Salvia Greggii Fucsia

Una vez que la planta dio su floración hay que esperar a que los capullos sequen en la planta antes de cortarlos. En esta etapa la salvia de la planta sigue llegando hasta ellos aportando los nutrientes necesarios a las semillas en formación. Serán estos mismos nutrientes los que permitirán luego que la semilla germine tan solo con estar en contacto con el agua.

Cuidados y reproducción de la Salvia Greggii

Esta foto muestra una vara floral de una Salvia Greggii roja pero que todavía no tiene las semillas listas para cosecharlas. Estas semillas son, dependiendo del estadío de su formación, chicas en tamaño y de color verde.

Así deben de verse los capullos cuyas semillas podemos cosechar. Cosechamos las semillas cortando el capullo cuando éste luce marrón y seco mostrando que la salvia de la planta ya no llegan más allí. Es en la base del capullo donde están sujetas las semillas. Cada capullo trae entre 2 y 6 semillas. Esta planta tiene una generación de semillas muy generosa ya que son muchos los capullos que se forman.

En este período de cosecha debemos tener una mirada muy atenta! Si bien no podemos cortar los capullos inmaduros tampoco los dejaremos en la planta muchos días ya que el viento al mover las ramas harán que se desprendan y se caigan las valoradas semillas.

Cómo germinar las semillas

Una vez obtenidas las semillas como se ve aquí:

Semillas cosechadas de Salvia Greggii

Vamos a realizar una germinación controlada. En general la tasa de germinación de las semillas sí es buena pero si vamos controlando su contacto con la humedad bien de cerca. Para tener una excelente observación de lo que le pasa a cada semilla tomamos un plato, colocamos esparcidas las semillas y cubrimos con una toalla de papel bastante humedecida. Este plato se guardará dentro de una bolsa de plástico para que conserve la humedad.

Plato con semillas germinando

Este plato debe controlarse a diario ya que las semillas tienen diferentes períodos de germinación. Ni bien brote una semilla hay que pasarla a una almaciguera.

En unos días esa semilla que ahora está en tierra asomará con sus primeras hojas. Es importante que la almaciguera siga con la humedad adecuada y que esta semilla se coloque a medio cm de la superficie. Así se verá en unos días…

Planta de Salvia Greggii recién germinada

Vamos a esperar aquí unos días o quizás semanas hasta que la planta tenga un porte poco frágil. Luego podremos trasplantarla a otra almaciguera más grande o a una maceta.

Cuáles son los cuidados de la Salvia Greggii

Esta salvia es resistente en varios sentidos:

  • Soporta un buen rango de temperaturas desde -5° a 30°
  • Admite períodos lluviosos siempre que su maceta esté bien drenada
  • No suelen ser el blanco de insectos o plagas en la mayoría de los casos
  • Al tener ramificaciones variadas desde su tronco resiste en buena medida la pérdida de ramas por accidente

En términos generales es una planta muy noble.

Los requisitos son:

  • Riego frecuente, en climas cálidos o secos se riega a diario.
  • Maceta con profundidad acorde para el desarrollo de sus raíces. Las macetas deben tener 30 cm de profundidad o más.
  • Suelo con nutrientes genéricos. Esta planta no es exigente como lo son las berenjenas, etc. pero sí requiere un suelo nutrido.
  • Sol o media sombra. En ambos ambientes la planta se desarrollará sin problemas.

 

 

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